En recuerdo de Julio Navarro Carbonell
La difícil despedida
“No es fácil decir adiós”, escuchamos (y vemos) en una intensa y cercana escena de ¿Conoces a Joe Black?
No es sencillo que nos despidamos de los seres queridos, de las personas que nos han enseñado buena parte del camino desde la libertad y los buenos anhelos.
Todo se complica cuando hablamos de sentimientos, de ausencias, de posibilidades, de atenciones, de gustos y aromas de la infancia, de cómo hemos ido creciendo juntos.
Poner verbo a un adiós es tremendamente duro, sobre todo cuando es un adiós que consideramos definitivo en la dimensión conocida. Nuestra inmortalidad tendrá otro aspecto al otro lado de la Laguna Estigia.
Veo, en un nuevo trance de separación, a seres que se amaron y se aman rotos por la ausencia, por la impronta de una marcha sin explicaciones cuando se disuelve, la vida, en los años, en la despedida que es la muerte. Los corazones quedan tocados en el fondo, en las formas, llorando, experimentando el valor del vacío y un sentimiento para el que nunca podemos estar preparados. No lo estamos.
Elegir palabras, como el hecho mismo del adiós, no es fácil. Sólo añadiré, querido Julio, queridos Julios, que la muerte no es el final, que la vida nos ha sonreído, que os doy las gracias por lo que me seguís enseñando, que os quiero y que, al que se va y al que se queda, les ofrezco mis oraciones y todo mi afecto. Eso solo para empezar.
Juan TOMÁS FRUTOS.
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jueves, 25 de agosto de 2011
miércoles, 19 de enero de 2011
Joaquín Rodríguez, pionero en las crónicas cinematográficas
Tengo que reconocer que, en muchas oportunidades, sólo el tiempo te da la perspectiva de aquello que haces o en lo que te involucras. Es el caso que ahora refiero. Fue por el año 1997 cuando mi compañero y amigo Joaquín Rodríguez, nos convenció al director de TVE en Murcia en aquel momento, José Luis González, y a quien suscribe, la necesidad de incorporar información sobre los estrenos cinematográficos y sobre el mundo del cine en general en los informativos diarios generalistas.
Reconozco que, en primera instancia, nos “chirrió”. Pensamos que no era el formato ni la hora para ese tipo de contenidos en unos informativos que, entonces, eran mucho más cortos y que, con seguridad, presentaban temas más áridos y de modo menos atractivo que hoy en día. Al final, aceptamos el reto de incorporar lo que nadie daba ni a nivel nacional ni regional (insisto no se ofertaban en los informativos), y, así, todos los viernes ofrecíamos un reportaje amplio (de dos a tres minutos, según el número de estrenos existentes, que entonces eran muchos) acerca de lo que la cartelera nos traía. Es verdad también que había un programa nacional que aparecía en antena los sábados que nos servía de locomotora para pedir el material audiovisual promocional que necesitábamos. Hablo de “Cartelera”.
Ahora, cuando ha pasado casi una década y media, y con el compañero Joaquín Rodríguez en otras lides, que seguro que tienen que ver con el mundo periodístico-cinematográfico, en sus aspectos lúdicos y de gran aficionado, creo que es justo reconocer que fue un adelantado, que supo ver lo que no advertíamos sus compañeros, que fue un pionero en su tiempo, siendo más joven, moderno y vital, al menos en este campo, que quienes le acompañábamos en ese momento en el oficio.
Por eso hoy, en estas líneas, le recuerdo, le envío mi consideración en lo personal y en lo profesional, y de este modo le rindo ese tributo que, como gran compañero que fue, se merece. Gracias por habernos enseñado lo que sabías, y por ser siempre tú mismo. Ya sabes que estamos a tu disposición.
Juan TOMÁS FRUTOS.
Reconozco que, en primera instancia, nos “chirrió”. Pensamos que no era el formato ni la hora para ese tipo de contenidos en unos informativos que, entonces, eran mucho más cortos y que, con seguridad, presentaban temas más áridos y de modo menos atractivo que hoy en día. Al final, aceptamos el reto de incorporar lo que nadie daba ni a nivel nacional ni regional (insisto no se ofertaban en los informativos), y, así, todos los viernes ofrecíamos un reportaje amplio (de dos a tres minutos, según el número de estrenos existentes, que entonces eran muchos) acerca de lo que la cartelera nos traía. Es verdad también que había un programa nacional que aparecía en antena los sábados que nos servía de locomotora para pedir el material audiovisual promocional que necesitábamos. Hablo de “Cartelera”.
Ahora, cuando ha pasado casi una década y media, y con el compañero Joaquín Rodríguez en otras lides, que seguro que tienen que ver con el mundo periodístico-cinematográfico, en sus aspectos lúdicos y de gran aficionado, creo que es justo reconocer que fue un adelantado, que supo ver lo que no advertíamos sus compañeros, que fue un pionero en su tiempo, siendo más joven, moderno y vital, al menos en este campo, que quienes le acompañábamos en ese momento en el oficio.
Por eso hoy, en estas líneas, le recuerdo, le envío mi consideración en lo personal y en lo profesional, y de este modo le rindo ese tributo que, como gran compañero que fue, se merece. Gracias por habernos enseñado lo que sabías, y por ser siempre tú mismo. Ya sabes que estamos a tu disposición.
Juan TOMÁS FRUTOS.
jueves, 8 de abril de 2010
Mi amiga Paquita Martínez Merinos, a la que quiero, de la que aprendo
Hablo de una amiga, y eso me condiciona: lo reconozco. Creo que de esta guisa debe ser cuando nos acercamos a las personalidades de quienes alabamos con pasión. Docta y querida son los adjetivos que mejor la definen, o, al menos, yo la considero así. Paquita Martínez Merinos es un hechizo, es un hada madrina, como ya se le ha llamado por parte de alguno de sus amigos. Singularmente ella nos une y nos imprime el carácter de lo que es bueno en lo personal y, asimismo, en lo intelectual. Hemos sellado, ella y cuantos le apreciamos (muchos), el camino juntos, en comandita, en más de una ocasión, en múltiples oportunidades, y nos hemos entendido con un gran número de personas de nuestro entorno próximo, esto es, con aquellos que nos ubicamos bajo el paraguas de la poesía, de la prosa poética, del canto bien llevado.
Paquita nos introduce de una manera sencilla, y puede que hasta intencionada (pero esto último está pendiente de que lo podamos demostrar), en el universo de las letras, de las palabras, de la literatura misma. Es buena gente, de una casta simpática, singular, única. No he hallado a lo largo de mi vida a más de un puñado de personas que tengan su belleza interior, que, como todos sabemos, es la más importante. Conviene resaltarlo. Si no existiera, habría que inventarla.
A Paquita la quiero porque ha sido siempre muy sincera, muy hermosa, muy sencilla, y muy humilde, así como ha estado presta a ayudar en el viaje vital, y, más concretamente, en el regocijo de la creación. Ha sido, el conocerla, uno de esos éxitos con los que comulgaré y me felicitaré durante el resto de mis días. Tuve suerte aquel instante en el que vino pidiéndome un apoyo solidario que yo convertí en mi referencia y en atalaya de conocimiento. Es extraordinaria, en el verdadero sentido de la palabra, y en la extensión más amplia de este término. Tengo razones para estimarla y valorarla por lo que es, y así lo manifiesto, devoción pura.
Hemos aprendido ambos a saber del bienestar mutuo, de ese bienestar que da el presentarnos bien acompañados a las diversas tareas intelectuales o a las cercanías creativas en las que nos vemos involucrados. Son ingentes. Es un tesoro contar con amistades como la que me regala Paquita, que es encrucijada y crisol de objetivos inmateriales. Suena su voz a sensaciones ya vividas, probablemente en la infancia, y con seguridad colmadas de ese regusto por un desayuno de sentimientos y de conformaciones de un cariño embriagador y saludable.
Es fácil escribir sobre las personas a las que se valora, aunque no es tan sencillo ser original. No lo es, pues hablamos con las mismas palabras que todos utilizamos, pero su impronta es otra. Albergan, esos términos utilizados, un intangible que no siempre se puede ponderar, pues tienen una subjetividad que nos supera a la hora de aprehenderla y difundirla.
Cuando doy con personas como Paquita, únicamente les pido que no cambien. Sé que en su caso no debo insistir, pues es como es, porque le parieron así, y así seguirá mientras viva. También me reclamó a mí mismo un deseo: seguir aprendiendo de lo que hace y tratar de emularla en lo que pueda. Que así sea. Paquita es todo un ejemplo personal y literario. Hemos de tener en cuenta que modelos en la sociedad actual no hallamos tantos. Por ello es un buen consejo que los persigamos cuando demos con uno tan claro como el que yo expongo. Es Paquita. De ella obtengo talento, talante, sonrisas y mucho, mucho, aprendizaje.
Juan TOMÁS FRUTOS.
Paquita nos introduce de una manera sencilla, y puede que hasta intencionada (pero esto último está pendiente de que lo podamos demostrar), en el universo de las letras, de las palabras, de la literatura misma. Es buena gente, de una casta simpática, singular, única. No he hallado a lo largo de mi vida a más de un puñado de personas que tengan su belleza interior, que, como todos sabemos, es la más importante. Conviene resaltarlo. Si no existiera, habría que inventarla.
A Paquita la quiero porque ha sido siempre muy sincera, muy hermosa, muy sencilla, y muy humilde, así como ha estado presta a ayudar en el viaje vital, y, más concretamente, en el regocijo de la creación. Ha sido, el conocerla, uno de esos éxitos con los que comulgaré y me felicitaré durante el resto de mis días. Tuve suerte aquel instante en el que vino pidiéndome un apoyo solidario que yo convertí en mi referencia y en atalaya de conocimiento. Es extraordinaria, en el verdadero sentido de la palabra, y en la extensión más amplia de este término. Tengo razones para estimarla y valorarla por lo que es, y así lo manifiesto, devoción pura.
Hemos aprendido ambos a saber del bienestar mutuo, de ese bienestar que da el presentarnos bien acompañados a las diversas tareas intelectuales o a las cercanías creativas en las que nos vemos involucrados. Son ingentes. Es un tesoro contar con amistades como la que me regala Paquita, que es encrucijada y crisol de objetivos inmateriales. Suena su voz a sensaciones ya vividas, probablemente en la infancia, y con seguridad colmadas de ese regusto por un desayuno de sentimientos y de conformaciones de un cariño embriagador y saludable.
Es fácil escribir sobre las personas a las que se valora, aunque no es tan sencillo ser original. No lo es, pues hablamos con las mismas palabras que todos utilizamos, pero su impronta es otra. Albergan, esos términos utilizados, un intangible que no siempre se puede ponderar, pues tienen una subjetividad que nos supera a la hora de aprehenderla y difundirla.
Cuando doy con personas como Paquita, únicamente les pido que no cambien. Sé que en su caso no debo insistir, pues es como es, porque le parieron así, y así seguirá mientras viva. También me reclamó a mí mismo un deseo: seguir aprendiendo de lo que hace y tratar de emularla en lo que pueda. Que así sea. Paquita es todo un ejemplo personal y literario. Hemos de tener en cuenta que modelos en la sociedad actual no hallamos tantos. Por ello es un buen consejo que los persigamos cuando demos con uno tan claro como el que yo expongo. Es Paquita. De ella obtengo talento, talante, sonrisas y mucho, mucho, aprendizaje.
Juan TOMÁS FRUTOS.
viernes, 19 de febrero de 2010
Jover, simpatía y generosidad
El pintor Juan José García Jover nace y vive a caballo entre el barrio de El Carmen y el de San Antolín, en Murcia. Con una existencia dedicada a varios oficios, y, sobre todo, a la tarea de aprender, ha sido, y es, un artista tan autodidacta como perfeccionista.
Con sus cuarenta años de pintor a cuestas, ha expuesto en las principales ciudades españolas, e incluso ha hecho sus pinitos en alguna capital europea. En Alemania ha vendido parte de su obra de su segunda etapa pictórica, más realista que la actual.
Actualmente bebe de varias fuentes y gusta de estar en lo que llama "presente-futuro", esto es, en vanguardia.
Hay en su obra ribetes de grandes pintores como Dalí o Miró, pero, singularmente, gusta de ser él mismo en libertad. Ha escrito también varios libros sobre su trabajo como pintor y analista de almas. El último es su "Interpretación de los Sueños".
Le damos las gracias por su simpatía y, fundamentalmente, por su generosidad.
Con sus cuarenta años de pintor a cuestas, ha expuesto en las principales ciudades españolas, e incluso ha hecho sus pinitos en alguna capital europea. En Alemania ha vendido parte de su obra de su segunda etapa pictórica, más realista que la actual.
Actualmente bebe de varias fuentes y gusta de estar en lo que llama "presente-futuro", esto es, en vanguardia.
Hay en su obra ribetes de grandes pintores como Dalí o Miró, pero, singularmente, gusta de ser él mismo en libertad. Ha escrito también varios libros sobre su trabajo como pintor y analista de almas. El último es su "Interpretación de los Sueños".
Le damos las gracias por su simpatía y, fundamentalmente, por su generosidad.
martes, 23 de junio de 2009
Dedicado a Antonio López Baños
HOMENAJE A ANTONIO LÓPEZ BAÑOS
GUIÓN DEL ACTO
(Actuación del Cuarteto SARAVASTI)
Buenas tardes.
Excelente interpretación para un momento de excelencia, el que vivimos, el que vamos a disfrutar.
“Estos días azules y este sol de la infancia”.
No sé por qué, pero, cuando me siento triste, recuerdo estos últimos versos que encontraron en un bolsillo del traje que envolvía cuerpo del poeta Machado. Me parecen dos versos tan tristes, como nostálgicos y llenos de vitalidad, a la vez que de impotencia, sentimientos que seguro rezumamos todos hoy, esta mañana.
Que solos se quedan, nos quedamos, los vivos. Eso reflejó el pintor de los mil estados de ánimo.
Y, porque nos quedamos solos, necesitamos un acto como éste, en el que nos sintamos abrigados, a buen puerto, para afrontar el temporal de la pérdida de algo grande, de algo muy grande.
…….
Pues sí. Buenos días/buenas tardes. Sean bienvenidos a un acto, a una ceremonia, que pretende buscar cercanías, mirar en lo auténtico, y reconocer que, de vez en cuando, nos encontramos con modelos de convivencia, de tesón como el que nos regaló Antonio. Ahora toca, como dicen al final de la película “Salvar al Soldado Brian”, que hagamos todo lo posible por merecer ese presente, ese don, que fue el haber conocido, el conocer, a Antonio López Baños.
No es fácil reconocer los momentos, como se subraya repetidamente en Gladiador. No es sencillo interpretar las claves de los milagros que, de vez en cuando, disfrutamos en nuestras vidas.
Sí, el estar hoy y aquí es un milagro, por sencillo que lo veáis.
Pues para contarles las motivaciones, lo que se van a encontrar aquí, los fines, los instantes que vamos a compartir, les dejo con el presidente de la Comisión Gestora de UGT en la Región de Murcia, Antonio Jiménez. Hola, Antonio, Buenas tardes. Tu turno.
(Antonio Jiménez)
Hemos recibido cientos de cartas, de testimonios de adhesión al acto de hoy, a la figura de Antonio, a lo que hizo, a lo que supuso. Les leeré una de ellas.
…………
También son muchos los actos, los reconocimientos, las publicaciones que han destacado, y subrayan su figura. Como decían los griegos antiguos, el hombre, y su ejemplo, ha de ser, es, la medida de todas las cosas.
Si les parece, y, como quiera que unas imágenes valen más que miles, millones de palabras, les vamos a ofrecer un video, una proyección con instantáneas de Antonio, de algunos de sus momentos, de esos reflejos de los que hablaba Borges.
(Video).
Un sindicato es una gran familia, es una organización, es estructura, es tejido, es una constelación de personas que durante el viaje de la vida se encuentran y comparten objetivos comunes, en este caso de solidaridad, de entrega a los demás.
Uno de esos compañeros de viaje de Antonio, es Mario Sánchez Martín, que es representante de la sección sindical de UGT en la Consejería de Agricultura y Agua. Él ha compartido grandes, intensos y anónimos momentos con Antonio, y de ellos nos quiere dar cuenta.
(Mariano Sánchez Martín).
Sí, el sindicato es organización, pero, al tiempo, en paralelo, es sociedad, es servicio a todos y a todas las personas que componen una comunidad determinada. Por eso, como Quijotes, como Sanchos Panzas, hemos de buscar entelequias o realidades repetidas para dar con las claves de la existencia.
La búsqueda de intereses comunes, la proyección en y de lo que son los anhelos de cada sociedad, en cada momento, en cada etapa, es una máxima que conoce muy bien Fuensanta Guirao Ruipérez, Secretaria General de la Sección Sindical de los Trabajadores de UGT de la Región de Murcia.
Nos hablará ahora de esta vocación, y de cómo la vivió juntamente con Antonio López Baños.
(Fuensanta Guirao).
En alguna parte, he leído que no es bueno que andemos solos. Y, claro, un sindicato no está solo, no va por libre. Hay más organizaciones de este género, pero hay una especialmente con la que ha convivido prácticamente a lo largo de su historia.
Hablamos de otro sindicato de clase, de Comisiones Obreras. En esta búsqueda de la unidad sindical se han esforzado en ambas organizaciones, y sus líderes suelen decir que las relaciones en los grandes asuntos, y yo diría que también en los más pequeños, son óptimas. Daniel Bueno Valencia, Secretario General Regional de Comisiones Obreras en la Región de Murcia, tiene la palabra. Buenas tardes.
(Daniel Bueno Valencia).
Pero hay más caras en el poliedro de las relaciones, de las comunicaciones de la sociedad.
Y otro de los baluartes para esas relaciones, para esas negociaciones, que consideramos fluidas, son los empresarios. Ellos generan empleo, y con ellos se trata de buscar el máximo consenso.
La negociación, que supone cesiones y concesiones por ambas partes, es clave. Del talante negociador de Antonio López Baños nos habla alguien que le conoció muy bien, Miguel del Toro Soto, que es el presidente de CROEM, de la patronal murciana. Buenas tardes, Miguel.
(Miguel del Toro).
Decía Robert Suman que “la música es el lenguaje que me permite comunicarme con el más allá”. Porque queremos trascender, porque queremos escuchar almas y queremos vivir una comunión muy especial, tras la intervención de Don Miguel del Toro, vamos a hacer un poco de descanso en torno, precisamente, a la música.
Damos paso a la segunda intervención del Cuarteto Saravasti, que nos alegrará con rapidez, en una alocada traducción del italiano (En la lengua de Dante, “Allegro Molto, quasi Presto”), una intervención, les digo, con el alma de Beethoven, que hoy suena para A. López Baños.
(Cuarteto Saravasti)
Los sindicatos que tienen una vocación de presencia en todo el Estado tienen que tener relaciones, como es natural, con la estructura misma del Gobierno de la Nación. Buscar que no haya diferencias sustanciales, que haya un reequilibrio de intereses, donde todos tengamos las mismas oportunidades es una vocación mayúscula de un sindicato de alcance nacional. Ya saben: “La peor soledad es verse falto de una amistad sincera”.
Por eso hay que evitar la soledad, para hallar la amistad por la que tanto luchó nuestro recordado Antonio.
Pues para abundar en ello, en la amistad, en esas relaciones con el Estado, contamos con el delegado del Gobierno en Murcia, Rafael González Tovar. Buenas tardes, delegado, es su turno.
(Rafael González Tovar).
Antonio López Baños creía mucho en lo público, en el servicio público, en la entrega a los demás, algo de lo que sabe mucho nuestro siguiente interviniente, Julio Lacuerda Castelló, que es Secretario General de la Federación Estatal de Servicios Públicos (FSP-UGT). Además, él sabe, como yo, que el amor, como lo público, y estamos parafraseando a la Madre Teresa de Calcuta, para que sea auténtico, debe costarnos.
Adelante, Julio. Buenos días/buenas tardes.
(Julio Lacuerda).
Decíamos antes que los sindicatos tienen que defender los intereses de la sociedad en su conjunto, y eso supone arduas negociaciones, perennes negociaciones con los responsables políticos. De ello sabe el Presidente de la Comunidad Autónoma de Murcia, Ramón Luis Valcárcel Siso, con quien tuvo que reunirse Antonio a menudo para cerrar acuerdos o afrontar situaciones de distinto tipo.
Le vamos a pedir también al señor Presidente de la Comunidad Autónoma que se acerque al estrado a decirnos unas palabras.
(Ramón Luis Valcárcel).
Y ahora, gracias señor Presidente, les dejamos unos instantes con el cuarteto Saravasti, con su tema “Americano”, que será interpretado, nos dicen, vivace ma non troppo (vivaz, rápido, pero no demasiado). No olvidemos que, como reiteraba Von Weber, la música es el verdadero lenguaje universal.
(Cuarteto Saravasti)
“Ecos de un mundo invisible”: eso es la música, según Giuseppe Mazzini.
Música para un gran día, música para un día para el recuerdo, música para el entendimiento.
Y ahora entramos en la recta final de este homenaje. Antonio López Baños ha sido un sindicalista, una persona de altura, y por eso en este día no podía faltar la presencia del responsable nacional de su sindicato, Cándido Méndez, quien quería estar, y así nos lo resaltó, en una jornada tan señalada, tan especial, tan dura también.
Le voy a pedir, a continuación, que sea el propio Cándido Méndez quien nos dirija unas palabras.
(Cándido Méndez).
Gracias, Cándido, no se me vaya, que diría un mejicano, no se me vaya, que quiero que esté con nosotros en este momento crucial del acto de hoy.
Les pido también que suban aquí al presidente de la comunidad autónoma, Ramón Luis Valcárcel, al presidente de la gestora de UGT en Murcia, Antonio Jiménez y a la familia de Antonio López Baños, vengan todos, por favor.
También preciso que me eche una mano ahora José Soler Marín, miembro de la Comisión Gestora de UGT en Murcia, que leerá el acuerdo tomado de conceder la insignia de oro de UGT, a título póstumo, a Don Antonio López Baños.
(Lectura por parte de José Soler).
La entrega de la insignia y de un documento acreditativo a la familia corre a cargo de Cándido Méndez.
(Entrega de la insignia).
Por otro lado, también se va a proceder, por parte del Presidente de la Comunidad Autónoma, Ramón Luis Valcárcel, a entregar un óleo con la imagen de López Baños a su familia. Un óleo del pintor Carlos Callizo.
(Entrega del cuadro).
Momento para que un representante de la familia nos diga unas palabras. Sé que es duro, pero estamos pendientes de vosotros, de ustedes.
(Palabras de un familiar).
Gracias por estos intensos momentos a la familia, especialmente a la mamá. Les regaló una cita más:
“Un hermano puede no ser un amigo, pero un amigo será siempre un hermano”. Es de Benjamín Franklin.
Así que consideramos, muchos de nosotros, a Antonio, como un hermano, por amigo, y a ustedes como parte de nuestras familias.
……….
Gracias, le digo. Momento para la Interpretación de la Internacional con la que vamos a acabar el acto, pero les quiero decir tres cosas:
Primero: Gracias por haberme permitido estar aquí, junto a ustedes en algo tan entrañable.
Segundo: Esta tarde, se realizará el segundo acto de homenaje en la Casa del Pueblo del Llano del Beal, uno de los proyectos emblemáticos de Antonio.
Tercero: intenten ser felices y vivir en paz, como se dice en la película “Tres deseos”. Ya saben que, como dijo Gandhi, la Paz es el camino.
Un abrazo,
y hasta siempre.
GUIÓN DEL ACTO
(Actuación del Cuarteto SARAVASTI)
Buenas tardes.
Excelente interpretación para un momento de excelencia, el que vivimos, el que vamos a disfrutar.
“Estos días azules y este sol de la infancia”.
No sé por qué, pero, cuando me siento triste, recuerdo estos últimos versos que encontraron en un bolsillo del traje que envolvía cuerpo del poeta Machado. Me parecen dos versos tan tristes, como nostálgicos y llenos de vitalidad, a la vez que de impotencia, sentimientos que seguro rezumamos todos hoy, esta mañana.
Que solos se quedan, nos quedamos, los vivos. Eso reflejó el pintor de los mil estados de ánimo.
Y, porque nos quedamos solos, necesitamos un acto como éste, en el que nos sintamos abrigados, a buen puerto, para afrontar el temporal de la pérdida de algo grande, de algo muy grande.
…….
Pues sí. Buenos días/buenas tardes. Sean bienvenidos a un acto, a una ceremonia, que pretende buscar cercanías, mirar en lo auténtico, y reconocer que, de vez en cuando, nos encontramos con modelos de convivencia, de tesón como el que nos regaló Antonio. Ahora toca, como dicen al final de la película “Salvar al Soldado Brian”, que hagamos todo lo posible por merecer ese presente, ese don, que fue el haber conocido, el conocer, a Antonio López Baños.
No es fácil reconocer los momentos, como se subraya repetidamente en Gladiador. No es sencillo interpretar las claves de los milagros que, de vez en cuando, disfrutamos en nuestras vidas.
Sí, el estar hoy y aquí es un milagro, por sencillo que lo veáis.
Pues para contarles las motivaciones, lo que se van a encontrar aquí, los fines, los instantes que vamos a compartir, les dejo con el presidente de la Comisión Gestora de UGT en la Región de Murcia, Antonio Jiménez. Hola, Antonio, Buenas tardes. Tu turno.
(Antonio Jiménez)
Hemos recibido cientos de cartas, de testimonios de adhesión al acto de hoy, a la figura de Antonio, a lo que hizo, a lo que supuso. Les leeré una de ellas.
…………
También son muchos los actos, los reconocimientos, las publicaciones que han destacado, y subrayan su figura. Como decían los griegos antiguos, el hombre, y su ejemplo, ha de ser, es, la medida de todas las cosas.
Si les parece, y, como quiera que unas imágenes valen más que miles, millones de palabras, les vamos a ofrecer un video, una proyección con instantáneas de Antonio, de algunos de sus momentos, de esos reflejos de los que hablaba Borges.
(Video).
Un sindicato es una gran familia, es una organización, es estructura, es tejido, es una constelación de personas que durante el viaje de la vida se encuentran y comparten objetivos comunes, en este caso de solidaridad, de entrega a los demás.
Uno de esos compañeros de viaje de Antonio, es Mario Sánchez Martín, que es representante de la sección sindical de UGT en la Consejería de Agricultura y Agua. Él ha compartido grandes, intensos y anónimos momentos con Antonio, y de ellos nos quiere dar cuenta.
(Mariano Sánchez Martín).
Sí, el sindicato es organización, pero, al tiempo, en paralelo, es sociedad, es servicio a todos y a todas las personas que componen una comunidad determinada. Por eso, como Quijotes, como Sanchos Panzas, hemos de buscar entelequias o realidades repetidas para dar con las claves de la existencia.
La búsqueda de intereses comunes, la proyección en y de lo que son los anhelos de cada sociedad, en cada momento, en cada etapa, es una máxima que conoce muy bien Fuensanta Guirao Ruipérez, Secretaria General de la Sección Sindical de los Trabajadores de UGT de la Región de Murcia.
Nos hablará ahora de esta vocación, y de cómo la vivió juntamente con Antonio López Baños.
(Fuensanta Guirao).
En alguna parte, he leído que no es bueno que andemos solos. Y, claro, un sindicato no está solo, no va por libre. Hay más organizaciones de este género, pero hay una especialmente con la que ha convivido prácticamente a lo largo de su historia.
Hablamos de otro sindicato de clase, de Comisiones Obreras. En esta búsqueda de la unidad sindical se han esforzado en ambas organizaciones, y sus líderes suelen decir que las relaciones en los grandes asuntos, y yo diría que también en los más pequeños, son óptimas. Daniel Bueno Valencia, Secretario General Regional de Comisiones Obreras en la Región de Murcia, tiene la palabra. Buenas tardes.
(Daniel Bueno Valencia).
Pero hay más caras en el poliedro de las relaciones, de las comunicaciones de la sociedad.
Y otro de los baluartes para esas relaciones, para esas negociaciones, que consideramos fluidas, son los empresarios. Ellos generan empleo, y con ellos se trata de buscar el máximo consenso.
La negociación, que supone cesiones y concesiones por ambas partes, es clave. Del talante negociador de Antonio López Baños nos habla alguien que le conoció muy bien, Miguel del Toro Soto, que es el presidente de CROEM, de la patronal murciana. Buenas tardes, Miguel.
(Miguel del Toro).
Decía Robert Suman que “la música es el lenguaje que me permite comunicarme con el más allá”. Porque queremos trascender, porque queremos escuchar almas y queremos vivir una comunión muy especial, tras la intervención de Don Miguel del Toro, vamos a hacer un poco de descanso en torno, precisamente, a la música.
Damos paso a la segunda intervención del Cuarteto Saravasti, que nos alegrará con rapidez, en una alocada traducción del italiano (En la lengua de Dante, “Allegro Molto, quasi Presto”), una intervención, les digo, con el alma de Beethoven, que hoy suena para A. López Baños.
(Cuarteto Saravasti)
Los sindicatos que tienen una vocación de presencia en todo el Estado tienen que tener relaciones, como es natural, con la estructura misma del Gobierno de la Nación. Buscar que no haya diferencias sustanciales, que haya un reequilibrio de intereses, donde todos tengamos las mismas oportunidades es una vocación mayúscula de un sindicato de alcance nacional. Ya saben: “La peor soledad es verse falto de una amistad sincera”.
Por eso hay que evitar la soledad, para hallar la amistad por la que tanto luchó nuestro recordado Antonio.
Pues para abundar en ello, en la amistad, en esas relaciones con el Estado, contamos con el delegado del Gobierno en Murcia, Rafael González Tovar. Buenas tardes, delegado, es su turno.
(Rafael González Tovar).
Antonio López Baños creía mucho en lo público, en el servicio público, en la entrega a los demás, algo de lo que sabe mucho nuestro siguiente interviniente, Julio Lacuerda Castelló, que es Secretario General de la Federación Estatal de Servicios Públicos (FSP-UGT). Además, él sabe, como yo, que el amor, como lo público, y estamos parafraseando a la Madre Teresa de Calcuta, para que sea auténtico, debe costarnos.
Adelante, Julio. Buenos días/buenas tardes.
(Julio Lacuerda).
Decíamos antes que los sindicatos tienen que defender los intereses de la sociedad en su conjunto, y eso supone arduas negociaciones, perennes negociaciones con los responsables políticos. De ello sabe el Presidente de la Comunidad Autónoma de Murcia, Ramón Luis Valcárcel Siso, con quien tuvo que reunirse Antonio a menudo para cerrar acuerdos o afrontar situaciones de distinto tipo.
Le vamos a pedir también al señor Presidente de la Comunidad Autónoma que se acerque al estrado a decirnos unas palabras.
(Ramón Luis Valcárcel).
Y ahora, gracias señor Presidente, les dejamos unos instantes con el cuarteto Saravasti, con su tema “Americano”, que será interpretado, nos dicen, vivace ma non troppo (vivaz, rápido, pero no demasiado). No olvidemos que, como reiteraba Von Weber, la música es el verdadero lenguaje universal.
(Cuarteto Saravasti)
“Ecos de un mundo invisible”: eso es la música, según Giuseppe Mazzini.
Música para un gran día, música para un día para el recuerdo, música para el entendimiento.
Y ahora entramos en la recta final de este homenaje. Antonio López Baños ha sido un sindicalista, una persona de altura, y por eso en este día no podía faltar la presencia del responsable nacional de su sindicato, Cándido Méndez, quien quería estar, y así nos lo resaltó, en una jornada tan señalada, tan especial, tan dura también.
Le voy a pedir, a continuación, que sea el propio Cándido Méndez quien nos dirija unas palabras.
(Cándido Méndez).
Gracias, Cándido, no se me vaya, que diría un mejicano, no se me vaya, que quiero que esté con nosotros en este momento crucial del acto de hoy.
Les pido también que suban aquí al presidente de la comunidad autónoma, Ramón Luis Valcárcel, al presidente de la gestora de UGT en Murcia, Antonio Jiménez y a la familia de Antonio López Baños, vengan todos, por favor.
También preciso que me eche una mano ahora José Soler Marín, miembro de la Comisión Gestora de UGT en Murcia, que leerá el acuerdo tomado de conceder la insignia de oro de UGT, a título póstumo, a Don Antonio López Baños.
(Lectura por parte de José Soler).
La entrega de la insignia y de un documento acreditativo a la familia corre a cargo de Cándido Méndez.
(Entrega de la insignia).
Por otro lado, también se va a proceder, por parte del Presidente de la Comunidad Autónoma, Ramón Luis Valcárcel, a entregar un óleo con la imagen de López Baños a su familia. Un óleo del pintor Carlos Callizo.
(Entrega del cuadro).
Momento para que un representante de la familia nos diga unas palabras. Sé que es duro, pero estamos pendientes de vosotros, de ustedes.
(Palabras de un familiar).
Gracias por estos intensos momentos a la familia, especialmente a la mamá. Les regaló una cita más:
“Un hermano puede no ser un amigo, pero un amigo será siempre un hermano”. Es de Benjamín Franklin.
Así que consideramos, muchos de nosotros, a Antonio, como un hermano, por amigo, y a ustedes como parte de nuestras familias.
……….
Gracias, le digo. Momento para la Interpretación de la Internacional con la que vamos a acabar el acto, pero les quiero decir tres cosas:
Primero: Gracias por haberme permitido estar aquí, junto a ustedes en algo tan entrañable.
Segundo: Esta tarde, se realizará el segundo acto de homenaje en la Casa del Pueblo del Llano del Beal, uno de los proyectos emblemáticos de Antonio.
Tercero: intenten ser felices y vivir en paz, como se dice en la película “Tres deseos”. Ya saben que, como dijo Gandhi, la Paz es el camino.
Un abrazo,
y hasta siempre.
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